La desviación del tabique nasal se produce cuando la pared que separa ambas fosas nasales se desvía hacia un lado y provoca el estrechamiento de una o ambas fosas nasales. Cuando la desviación del tabique nasal es severa y afecta al suelo de la fosa nasal, puede bloquear uno de los lados de la nariz y reducir el flujo de aire, provocando dificultad para respirar. Este empeoramiento de la respiración nasal es más evidente durante la noche y al realizar ejercicio físico.
La modificación de los flujos o corrientes de aire en la nariz pueden provocar sequedad nasal e incluso sangrado de pequeña cuantía.

Síntomas de la Desviación del Tabique Nasal
Típicamente el paciente refiere obstrucción nasal que puede ser unilateral o bilateral y que no mejora con la aplicación de vasoconstrictores ni corticoides tópicos. Puede referir además antecedente de trauma nasal, cirugía nasal previa o sinusitis, entre otros.
Además de la dificultad respiratoria evidente que esta patología pueda causar, pueden conllevar distintas molestias o infecciones faríngeas debido a:
- Dificultad respiratoria
- Sequedad nasal
- Alteración del sueño
- Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño
- Aumento del ronquido
- Peor tolerancia al ejercicio debido a la menor capacidad respiratoria a través de la boca
Tratamiento de la Desviación del Tabique Nasal
El tratamiento de las desviaciones del tabique nasal es quirúrgico, siempre y cuando esté indicado. La intervención para reparar el tabique nasal se denomina septoplastia y suele indicarse en pacientes con una deformidad septal visible y/o con insuficiencia respiratoria que no sea debida a otra causa identificable como pólipos nasales, hipertrofia de cornetes, rinitis alérgica, etc. Otras indicaciones de este tipo de cirugía pueden ser: hemorragias nasales o epistaxis, bloqueo del orificio de drenaje de los senos paranasales, o como parte de un abordaje quirúrgico, como es el caso de los tumores de hipófisis.