La rinoseptoplastia es la cirugía para reparar o remodelar la nariz que implica dos aspectos; uno es estético y el otro es funcional.

En la cirugía de nariz, se denomina rinoplastia  cuando se introducen modificaciones parciales del esqueleto nasal exceptuando el tabique o septum, y se denomina rinoseptumplastia cuando se corrige además el tabique osteocartilaginoso o tabique nasal.

La rinoseptoplastia es el procedimiento quirúrgico que, además de abordar el tema estético, también se ocupa de lo funcional. Se pueden realizar ambas intervenciones. Muchas veces un golpe genera una desviación de la nariz, una laterorrinia hacia la derecha o izquierda, lo que requiere una rinoplastia para enderezarla y también una septoplastia para corregir el tabique y que el paciente pueda respirar mejor.

Cuando es necesario, también se pueden modificar cornetes o turbinas, con objeto de mejorar el paso de la corriente aérea nasal y por tanto la respiración. Una observación frecuente es la obstrucción alternante de fosa nasal, relacionada con respuestas orgánicas a alérgenos medioambientales e intolerancias nutricionales que existen de forma inadvertida.

Se recomienda practicar esta cirugía a contar de los 16 años, ya que a esa edad los huesos del cráneo y la cara están firmes y consolidados. Antes, se corre el riesgo de alterar puntos de crecimiento óseo.

Procedimiento de la Rinoseptumplastia

Esta operación de nariz puede implicar la reparación de los cornetes nasales, del tabique y el aspecto morfológico. El procedimiento generalmente tarda de 1 a 3 horas dependiendo de las alteraciones a corregir, aunque puede demorar más en muy complejos. Se hace en el consultorio del cirujano otorrino, en un hospital o en un centro de cirugía ambulatoria. Se efectúa con anestesia general y los procedimientos complejos pueden requerir una corta hospitalización.

Aunque no es una cirugía dolorosa, es posible que esté molesto al respirar por la boca debido al taponamiento nasal. Presentará hematomas bajo los ojos durante la primera semana, los cuales desaparecerán aplicando hielo inmediatamente después de la operación y con la ingesta de antiinflamatorios.